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Procesión del Cristo
Resucitado
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Ya ha pasado
la Semana Santa 2009 y con ella las procesiones que han llenado de
público las calles, los tambores que han sonado por todos los rincones
de la ciudad y los cofrades que la han celebrado con gran devoción,
mostrando el trabajo que han realizado durante todo el año. Además,
tampoco hay que olvidar, que han sido una días en los que se ha atraído
a un gran número de turistas que se acercan hasta Calahorra para
disfrutar de una Semana Santa, que ha sido declarada de Interés
Turístico Regional. El único acto que todavía no se ha celebrado de la
Semana Santa Calagurritana es el "Día del trabador", que será el sábado
18 en la Sede de la Peña Calagurritana, donde se llevará a cabo el "XV
Campeonato de Mus Interpasos" y serán homenajeados con un Vino Español.
Durante la semana han tenido lugar múltiples procesiones: Los pasos de
"La Oración del Huerto" y la "Virgen de la Soledad" desfilaron el lunes
en la Procesión de Los Labradores que salió de la C/ Bebricio a las
21,30h. y llegó hasta la Residencia de la Concepción. El martes 7, el
Vía Crucis Penitencial Juvenil que salió del Convento de las MM.
Carmelitas y llegó hasta San Francisco. En Miércoles Santo se procesionó
el Santo Cristo de la Agonía, una talla en madera policromada de
Bazcardo, fechada en 1650. El jueves 9 se encontraron en la Glorieta el
Santo Cristo de Medinaceli con la Virgen Dolorosa y desfilaron hasta la
Plaza del Raso. A las 18 h. se celebró la Misa de la Cena del Señor en
la Parroquia de San Andrés. La mañana del Viernes Santo amaneció nublada
y la lluvia no tardó en aparecer provocando la suspensión de las
procesiones. En la noche del viernes hubo dudas sobre la posible
celebración de la Magna Procesión, incluso llegaron a salir algunos
pasos del Templo-Museo de San Francisco con la esperanza de que la
lluvia amainase, pero pronto se evidenció que la lluvia aumentaba su
intensidad lo cual llevó a la organización a la suspensión de la
procesión. Una decisión difícil y dolorosa, ya
que se trata del día más importante de la Semana Santa, pero la lluvia
además de deteriorar los pasos, de gran valor, puede representar un
peligro para los trabadores al caminar sobre un asfalto mojado y con
grave peligro de deslizamiento. Al día siguiente el templo de San
Francisco abrió sus puertas para que el público en general pudiera, al
menos, admirar los pasos engalanados con las flores y adornos preparados
para la noche anterior. El Domingo sin embargo amaneció de nuevo soleado
y con buena temperatura lo cual permitió la celebración de la Procesión
del Cristo Resucitado y la Virgen Dolorosa en todo su esplendor visual.
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