Óscar Prieto es el
presidente de la primera Asociación de Afectados por Tumores Cerebrales en
España (ASATE), que pretende informar a los pacientes afectados por esta
dolencia y lograr que todos los hospitales españoles cuenten con los
servicios mínimos para tratar esta patología de la mejor forma posible.
Esta patología suele darse en niños y
jóvenes, aunque todavía no existe ningún informe que indique cuáles son los
factores de riesgo que facilitan su aparición. Los síntomas que suelen darse
en las personas que lo han padecido son: dolores de cabeza, problemas de
sincronización o visuales y la falta de sensibilidad.
- ¿Con qué fin nace ASATE?
-
Nace a raíz de la unión de diferentes afectados que hemos superado un tumor
cerebral y veíamos que no había ninguna asociación de este tipo y nos
gustaría poder informar a las personas afectadas. Además, queríamos hacer
ver que los tratamientos son diferentes en función de las comunidades
autónomas porque no todas cuentan con las mismas condiciones para atender
esta dolencia. Lo que pretendemos es, tras realizar un informe sobre esta
situación, exponer la situación a la Administración competente y
procuraremos que se aumente la inversión para llegar a unos niveles mínimos
en todo el territorio nacional.
- ¿Cuántos hospitales se
han analizado?
- Se han analizado 550 hospitales y no todos
cumplen las condiciones necesarias para poder realizar un buen tratamiento,
aunque sí que todos tienen los mínimos.
- La asociación está
elaborando un Atlas de los tumores cerebrales, ¿ Cuál es su función?
- Colaborando con asociaciones de médicos
hemos realizado una guía donde se informa a los afectados de los
diagnósticos que se han dado, de cómo influye la radioterapia y
quimioterapia y los efectos secundarios que pueden tener, qué tramites hay
que realizar ante la administración para que no haya ningún problema, las
ayudas que pueden obtenerse, ofrecer testimonios de otros casos a los
familiares de los afectados, etc.
- ¿Colaboran con otras
asociaciones?
- Nos gustaría contactar con diferentes
fundaciones que tienen como objetivo la formación, realizar algún tipo de
convenio para convocar becas especializadas en la formación para la
investigación de este tipo de tumor.
- ¿La asociación contará
con delegaciones en las diferentes Comunidades Autónomas?
- Acabamos de empezar y de momento no
podemos pensar en ello porque tenemos muchas cosas que hacer, aunque nos
gustaría poder hacerlo más adelante. Aunque cualquiera puede ponerse en
contacto con nosotros a través de la página web: www.asate.es.
- ¿Son muchas las personas
afectadas por esta patología en España?
- El problema no es el número de afectados,
sino el poco conocimiento que se tiene al respecto y que en muchos de los
diagnósticos hay poco tratamiento posible. Además, cuando se padece esta
dolencia suele ser con una edad joven, en la que estás creando una familia y
estás trabajando y tienes que paralizar todo. Y aunque en los últimos años
se ha avanzado mucho, antes no se tenían las técnicas o métodos suficientes.
- ¿Por qué existe tan poca
información sobre los tumores cerebrales?
- La investigación en otros tipos de cáncer
es mucho más sencilla que hacerla sobre un tumor cerebral. Es más fácil que
una persona que haya fallecido por un cáncer de mama, por ejemplo, es más
fácil que durante su tratamiento se haya tenido acceso a tejidos y el acceso
a un banco propio para la investigación de estos tumores, pero a las
personas a las que se les diagnostica un tumor cerebral, hay muchos casos en
los que ni se les interviene y no se les hace una biopsia del tejido. Creo
que, a día de hoy, el cáncer de páncreas tiene muy poco tratamiento, pero es
más sencillo acceder al tejido de un páncreas que acceder al bulbo raquídeo
que está alojado dentro del cráneo porque requiere de una intervención muy
delicada.
- ¿En qué personas suele
darse esta patología?
- Suele darse en niños y jóvenes, la edad
creo que se limita a los 40 años, por encima de esta edad el grado de
influencia es mucho menor. Además, en el caso de los tumores cerebrales no
existe ningún factor de riesgo que determine que hay mayor posibilidad de
padecerlo. Se habló de cómo afectaba el uso de teléfonos móviles lo
propiciaba, pero esto no está demostrado bajo ningún informe; también he
leído que influye el grado de estrés y de preocupaciones o la falta de sueño
también puede afectar porque si no se deja descansar al cerebro y se le
estresa, hay más posibilidades, pero tampoco esto está comprobado. No
existen informes que determinen cuáles son los factores de riesgo, por eso
es tan importante la investigación.
- ¿Cuáles son los síntomas
que ayudan a detectar esta dolencia?
- En cada paciente se dan síntomas
diferentes. Pueden ser problemas visuales, problemas en la sincronización
corporal, dolores de cabeza, que se duerma o no tengas sensibilidad en las
extremidades, etc. No hay uno general, pero generalmente suelen darse
dolores de cabeza. En mi caso, por lo menos fue así, tuve dolores de cabeza
durante varios meses.
- ¿Y cuánto tiempo
transcurre desde que comienzan los dolores de cabeza hasta que le
diagnostican el tumor cerebral?
- A mi me dolía mucho la cabeza y como mi
madre tenía problemas cervicales, pensé que podía ser eso. Me hicieron una
radiografía y no salía nada, así que el traumatólogo pidió que se realizara
una resonancia magnética y ahí fue cuando detectaron que había algún cuerpo
extraño. Me la repitieron, a los dos días estaba ingresado y en cuatro días
estaban operándome. Fue muy rápido, pero yo estuve tres meses con unos
dolores de cabeza inimaginables. Pero esto no significa que cuando te duela
de cabeza tengan que hacerte una resonancia magnética porque además son
pruebas carísimas, puede costar unos 2.000 ó 3.000 euros.
- ¿Cuál es el proceso a
seguir desde que se detecta?
- Lo normal es que te intervengan, si se
puede, extraerlo por completo o extraer el máximo posible, y después suelen
realizarse tratamientos de radioterapia y quimioterapia, que suele ser
específica para cada paciente y tiene una duración de 48 horas.
- ¿Existen diferentes
tipos de tumores cerebrales?
- Hay cuatro niveles de intensidad y a mayor
nivel, es más improbable la recuperación del paciente. Y tipos hay muchos,
que varían en función del grado de crecimiento de las células tumorales,
entre otras cosas.
- El aspecto psicológico
es fundamental en estos casos.
- Tener un pensamiento positivo es mucho más
importante e influye mucho más de lo que uno puede imaginar. Eso sí, los
pacientes suelen adquirir una entereza para afrontar esto muy importante. Lo
que hay que pensar es: ¡Qué suerte tengo de que me van a poder tratar!
- ¿Qué posibilidades hay
de que se reproduzca el tumor?
- Lo normal es que si se ha realizado un
buen trabajo no se reproduzca, no tiene porqué, pero también hay casos en
los que sí se ha reproducido. |