Foto - Abrir Fotogalería
El Rastro comenzó hace un año con veinte puestos, ahora ya son cincuenta y tenemos 120 solicitudes
 Cualquier persona mayor de edad puede vender sus productos en el Rastro pagando una cuota simbólica de 3 euros
 El rastro cuenta con una mascota oficial "Rastroncito"
 Nuestro principal objetivo, atraer al mayor número de personas al casco histórico
 Estamos preparando unas jornadas culturales y ciudadanas para el próximo mes de mayo
- ¿Cuándo comenzó el rastro?
- El Rastro del Casco Antiguo se gestó en una de las primeras reuniones de la actual junta directiva. Posteriormente, buscamos el asesoramiento de diversos colectivos como “El Lazarillo” y nos pusimos a trabajar en él. El primer rastro tuvo lugar el 11 de marzo del pasado año.
- ¿Cuántos puestos hay actualmente?
- Comenzamos con apenas una veintena de puestos y terminamos la pasada edición con cuarenta. Ahora son ya cincuenta los participantes que montan su tenderete.
- ¿Hay solicitudes para participar? ¿Va a más?
- Nos hemos visto gratamente desbordados, tenemos 120 solicitudes para formar parte del rastro. Cada semana aumenta el número, dado el auge que va adquiriendo.
- ¿Puede cualquier persona solicitar un puesto y ponerse a vender?
- Sí, todo el que lo desee siempre que sea mayor de edad, puede inscribirse. No obstante, son muchos los niños que acompañan a sus padres en la tarea de vender y se lo pasan en grande.
- ¿Qué pasos hay que realizar?
- Primeramente hay que rellenar y enviar una solicitud a través de nuestra web donde figura una pestaña llamada cómo participar en el rastro. También es posible hacerlo por carta o personándose en nuestra sede de Planillo de San Andrés, Nº 12 los jueves a partir de las 20’30 horas. Esa persona quedará inscrita en una lista previa de la cual se seleccionarán los participantes, ateniéndose a diferentes criterios como el tipo de objetos a vender, etc.
- ¿Qué precio tiene un puesto?
- Cobramos una tasa simbólica de 3 euros por toda la jornada. El puesto no debe superar los 3 metros de largo por 2 de ancho. Existe una normativa reguladora del rastro que se envía a todos los participantes y que también está colgada en nuestro blog.
- ¿Hay algún producto que no haya en el rastro?¿Les falta algo?
- Intentamos que exista la mayor diversidad posible. En cincuenta puestos se puede encontrar prácticamente de todo: antigüedades, artesanía de todo tipo, artículos de coleccionismo, chamarilería y cualquier objeto de segunda mano que se pueda imaginar.
- ¿Hay alguna estimación de visitantes por jornada?
- Es algo que estamos estudiando. Lo cierto es que va en aumento y constituye ya un referente en la ciudad.
- ¿Se vende? ¿Los puestos están contentos?
- Ese es otro de nuestros objetivos, que el participante quede más o menos satisfecho de las ventas. Por eso intentamos tener algo de cuidado en no repetir mucho puestos con el mismo tipo de género. Lógicamente, unos venden más que otros pero todos quieren volver, por algo será.
- Incluso tienen una mascota "Rastroncito"
- Es una de las novedades de este año. Nos pareció interesante contar con una mascota que atrajera a los niños y, por ende, a toda la familia. “Rastroncito” es un simpático ratón que hará las delicias de los más pequeños.
- ¿Tienen algún tipo de subvención o apoyo?
- Firmamos un convenio de colaboración con el Ayuntamiento que tiene una vigencia hasta 2015. En él, el Consistorio se compromete a dejarnos la ocupación de la vía pública y a no cobrar las tasas correspondientes por ejercer la venta ambulante. Comenzamos con la zona estrictamente peatonal, luego solicitamos el espacio donde se ubica la cabina telefónica y ahora nos han concedido la totalidad del aparcamiento de San Francisco para que los participantes puedan estacionar sus vehículos. Económicamente hablando, contamos con lo que sacamos de cada puesto por participar, del sorteo del jamón y, lógicamente de las cuotas de los socios. Hemos realizado un gran esfuerzo en promocionar el rastro más allá de nuestra ciudad. Se han colocado carteles y repartido octavillas en todos los pueblos de alrededor y en ciudades de mayor importancia como Logroño, Pamplona o Vitoria.
- ¿Qué novedades hay en esta segunda edición del rastro?
- Junto a “Rastroncito”, contamos este año con los alumnos de la Escuela Municipal de Danzas. La asociación de gaiteros y tamborileros, Agayta, colabora con nosotros desde el año pasado y ha trabajado mucho para dotar al rastro de música y baile tradicional, tal y como se hacía en los mercados de antaño.
- ¿Qué opinan los vecinos del casco antiguo? ¿Perciben positivamente el movimiento de gente?
- Están encantados de que el barrio cobre vida al menos una vez al mes y no sólo por Semana Santa. Es maravilloso ver sus calles plagadas de gente de todas las edades, muchos de ellos, apenas conocían o pisaban esta zona de la ciudad y gracias al rastro lo hacen. Ese era nuestro principal objetivo, atraer al mayor número de personas al casco histórico.
- El rastro es multicultural hay gente de varias nacionalidades
- Así es. Otro aspecto fundamental en nuestros tiempos es la cohesión social. En el casco antiguo viven personas de diferentes etnias y nacionalidades. Todos formamos el barrio ateniéndonos a unas normas dentro de las costumbres de cada cual. Tenemos derechos pero también obligaciones. La convivencia en paz y armonía y la integración social son aspectos básicos de cualquier lugar habitable. Sin duda que el rastro contribuye plenamente a ello.
- También hay puestos solidarios: Cáritas, Mozambique Sur
- Desde el primer momento abrimos la puerta a estos colectivos, tan necesarios en nuestros días, por la gran labor social que realizan. El rastro puede ser una pequeña fuente de ingresos para ellos.
- El Rastro se celebra una vez al mes ¿Hay previsión de aumentar los días?
- Se estuvo barajando la posibilidad tras la finalización de la edición anterior pero, finalmente, acordamos dejarlo como está. Creemos que la saturación no es buena y dado que aún estamos en pañales, es mejor tener los pies en el suelo e ir poco a poco. El tiempo dirá que es lo más conveniente.
- ¿Qué novedades hay previstas para próximas ediciones?
- Las novedades anteriormente reseñadas seguirán durante los próximos siete domingos que restan. No obstante, seguimos trabajando para dotar al rastro de nuevos alicientes y hacerlo aún más atractivo aunque, un mercado de estas características, ya de por sí lo es.
- El rastro es una iniciativa que parte de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo ¿Qué otras iniciativas tienen en marcha actualmente?
- Venimos realizando la actividad del ajedrez para todos, las tardes de los sábados en nuestra sede social. Ahora, estamos preparando unas jornadas culturales y ciudadanas para el próximo mes de mayo que presentaremos en breve. También vamos a poner en marcha y con importantes premios, un concurso online basado en adivinar, a través de una fotografía, un punto concreto del casco antiguo. Asimismo, comenzaremos pronto a elaborar el programa para las fiestas del barrio que son en julio.
- Qué reivindicaciones o peticiones hay a nivel institucional en este momento desde el Casco Antiguo.
- Somos conscientes de la situación económica que viven las administraciones, no obstante, creemos necesario y muy urgente la creación y puesta en marcha de un Plan Especial de Rehabilitación Integral a veinte años, con el consenso de todos los grupos políticos y de la sociedad calagurritana en general, que mejore sustancialmente el aspecto del casco antiguo y subsane todas aquellas carencias que pueda tener a todos los niveles. Sólo así y de esta manera, conseguiremos un casco antiguo digno y merecedor de una ciudad histórica y bimilenaria como la nuestra.
- ¿Cómo está el tema del edificio de la calle San Andrés?
- Existen varios proyectos de derribo ya aprobados pero que, por diversas circunstancias, no se ejecutan. Un ejemplo claro es el edificio de las cloacas en la calle San Andrés que aún sigue en pie con el riesgo por desprendimiento que ello conlleva.
- ¿Para cuando un gran aparcamiento en el casco antiguo?
- Esta es una reivindicación muy antigua de varios colectivos de la ciudad; la asociación de comerciantes, por ejemplo, ya lo solicitó en su momento. No obstante, creemos que ahora es mucho más necesaria y urgente la recuperación comercial de una zona que ha ido a menos a pasos agigantados. Hay que trabajar mucho y bien en ese sentido para volver a hacer atractivas unas calles (como la calle Grande) que otrora fueron referencia fundamental para calagurritanos y visitantes.
|