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- Seila y Tania (Hijas), Mario Herreros (Pte. Asoc. Vecinos Casco Antiguo) y el matrimonio Rita Sota y Francisco Gómez - ABRIR Fotogalería |

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- Luis Martínez Portillo muestra imágenes del estado actual de la casa - |
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La familia Gómez Sota ofreció el miércoles 10 de julio una rueda de prensa en la sede de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo exponiendo su situación y solicitando una solución.
Mario Herreros, presidente de la asociación explicó inicialmente que: "Están en una situación que ellos no han provocado, eso hay que tenerlo en cuneta. Algo que no se ha provocado que ha sido ajeno a ellos en un inmueble que estaba en malas condiciones y ahora se ven en esta situación tan dramática. Ellos han arreglado su casa, están donde les gusta vivir en ese entorno y ahora de buenas a primeras, por algo ajeno a ellos, tendrán que dejar esa vivienda y encima no solo eso sino que tienen que pagar parte del derribo y tener que buscarse la vida. Es una situación extraordinaria que requiere una solución extraordinaria. Tenemos la constancia de que existen varios inmuebles a los que puede pasarles lo mismo que le ha pasado a la familia Gómez Sota una situación que es endémica del Casco Antiguo de Calahorra".
A continuación intervino el padre Francisco Gómez : "Nos sentimos de mal en peor. Impotentes porque no tenemos capacidad para nada. Esto para nosotros es nuevo y no tenemos ni idea de actuar, aunque hay gente anónima que nos están ayudando mucho en todo lo que puede. La situación de la familia va de mal en peor. Yo estoy en el paro con 62 años. Dime a ver dónde voy yo a parar, a hacer frente a nada. En el tema del derribo el Ayuntamiento no pasa por nada, no nos da opción a nada. Los arquitectos que hemos consultado nosotros nos dicen que no está para derribarla, que simplemente con reparar la pared se puede vivir perfectamente pero el Ayuntamiento no pasa por nada más que derribar". Francisco recuerda que hicieron una reparación importante en el tejado que todavía están pagando.
La madre, Rita Sota: "hemos entregado unos papeles en el Ayuntamiento para que el derribo se pare. A partir del domingo vamos a estar en varios puntos de Calahorra para coger firmas. Nos sentimos impotentes, nos tiran nuestra casa. No pedimos dinero lo único que pedimos es que no nos derriben la casa que luego nosotros ya nos buscaremos la vida". La madre comenta que en una reunión con los responsables del Ayuntamiento "le pregunté a uno de ellos ¿Mi error cuál ha sido?¿Llamar a los municipales? y me respondieron, sí señora, una vez que entran los municipales esto es una rueda que se pone en marcha y ya no para". Para Rita la situación es: "Es decir, que si no llamamos a los municipales, desescombramos, hacemos la reparación nadie se entera y aquí paz y después gloria".
Urbanismo expone su punto de vista
El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Calahorra, Luis Martínez Portillo, ofreció una rueda de prensa el jueves 11 de julio sobre el caso del edificio declarado en ruina y sobre la situación de la familia Gómez Sota: "El Ayuntamiento no desea confrontación y muestra su solidaridad y lamenta profundamente la situación de esta familia calagurritana. La convocatoria de la rueda de prensa no es para hacer una confrontación con nadie sino que es para exponer la posición del Ayuntamiento en este asunto. El Ayuntamiento desde el primer momento se ha solidarizado y lamenta profundamente la situación en la que se ve implicada esta familia. Situación que no es la única que desgraciadamente se nos ha planteado en los últimos tiempos en este municipio sino que han sido más casos los que hemos tenido recientemente de familias que han tenido que dejar su vivienda por ruina. Fundamentalmente debido al estado de los edificios en los que habitaban y quizás agudizado por el año de aguas que hemos tenido. Nos hemos reunido en dos ocasiones con la familia. El Alcalde, el Concejal de Urbanismo, dos aparejadores municipales, los padres de la familia, una hija y un arquitecto y un abogado contratados por la familia. En las reuniones se nos ha puesto de manifiesto que las propuestas que hacían sus técnicos a juicio de nuestro técnicos no eran legales, sus propuestas no podían prosperar. Partiendo de esa base se nos explicaba o le explicaban al alcalde que no cabía otra solución y lo que hemos hecho es darles otras alternativas. Les ofrecimos una vivienda en la calle Basconia de las que tenía el Ayuntamiento en propiedad. Se les ofrecía una vivienda de 70 m2 por 20.000 euros. Propuesta que fue rechazada, ya que es una vivienda que consideran pequeña. Hemos puesto a disposición de esta familia las ayudas que damos en estos casos que pueden ser 900 euros para alquileres, entendiendo una media de 300 euros al mes, para que cojan un alquiler de donde ellos quieran en Calahorra. O dejarles una casa en buen estado por tres, o incluso seis meses, o incluso podría ser algo más, pagándole los gastos de luz y agua. Todas estas propuestas se les han formulado. Creo que nadie podrá decir que el Ayuntamiento se ha desentendido de ellos, que no les ha escuchado o no ha hecho propuestas. Sin perjuicio de todo esto desde que ocurrieron los hechos por decisión del Equipo de Gobierno la familia está acogida en el Albergue Municipal gratuitamente. Para nosotros no es agradable tener que hacer una declaración de ruina".
A partir de aquí Luis Martínez Portillo hizo una breve historia del suceso. Los hechos que generan la intervención del Ayuntamiento ocurren el 22 de junio día en que Francisco Gómez Antoñanzas da el aviso al Ayuntamiento para que intervenga. Se hace el día 24 de junio una orden de desalojo con medidas provisionales de emergencia. "Estamos hablando de un solar en el que hay siete locales o viviendas cada uno con una cuota distinta de participación y en el que hay cuatro propietarios".
A continuación Luis Martínez Portillo dio lectura al informe que los técnicos municipales entregaron al Alcalde y que significó la firma del decreto de ruina:
Existe una ruina física con afección a elementos estructurales fundamentales. Prácticamente ha desaparecido la zona contraria del edificio en el colapso sufrido quedando una parte colindante a su izquierda inaccesible que ha quedado cortado a punto de venirse abajo. Existe, por el mismo motivo una ruina económica, ya que aunque no se justifique, al no ser necesario, los costos de las obras a realizar para la reparación del inmueble, superan en exceso el 50% del coste actual de construcción depreciado por antigüedad y uso. También existe ruina urbanística. Existe una unidad predial en todo el edificio, estructural y funcionalmente. La ruina afecta a la totalidad del inmueble. "No como algunos han dicho - afirma Martínez Portillo - que puede haber una ruina parcial, lo que dice el informe de los técnicos es que la ruina afecta a la totalidad del inmueble".
Continúa el informe: La estructura es común a todo el edifico ya que las partes caídas y las existentes cargan en algunas zonas sobre los mismos elementos. Funcionalmente es un único edificio. Dividido en régimen de propiedad horizontal existiendo fincas que se sitúan sobre la zona caída y sobre la subsistente que actualmente han quedado sin accesos. La situación de ruina es de tipo inminente ya que una parte sustancial del edificio ha colapsado derrumbándose con escombro acumulado sobre zonas generando una sobrecarga excesiva. Quedando en situación inestable a medio caer con tuberías rotas que colapsarán en cualquier momento por exceso de fatiga. Pudiendo generar por vibración o impacto efectos sucesivos en el resto de la estructura. Existiendo peligro cierto para las personas y bienes en la demora que supone la tramitación del expediente considerando la situación actual de emergencia.
Luis Martínez Portillo finalizó declarando que el hecho de que un edificio acabe en este estado ruinoso es responsabilidad principal de todos los propietarios de las viviendas o locales que componen el edificio. "El vivir en comunidad exige unas obligaciones y eso es una responsabilidad de los vecinos y propietarios".
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